
Hace recién unos minutos un amigo bloggero me hizo sentir tremendamente marginada de la delicias de pasar las madrugadas frías escondida en brazos ajenos…
Sin embargo y aunque en este momento añoro tremendamente mi cama, las cobijas y una buena compañía, me hizo sonreír pícaramente la idea de llegar a mi casa por la mañana y poder acurrucarme hasta las 3 de la tarde, sin remordimiento alguno…
Ya quiero que sean las 6 para irme de la oficina y refugiar el frío de mis pies en las orillas de la piel ajena que estará en mi casa y en el olor de mis sábanas por la mañana, mientras la “gente normal” se enrumba a cumplir con sus obligaciones!
Al pensar en eso… dejé de envidiar, Oscar!
2 comentarios:
kul x ir al blog y comentar
Antes del berriche recuerde las sabias palabras de Chespirito: "La envidia siempre es mala, mata al alma y la envena " O alguna putada así... jaja... Además tenía que ser desconsiderado: Usd no me dio el voto; aunque usted sabe que no soy rencoroso (Hijuepucha con rima y too!!)
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