
Dos muertos,
o incluso uno sólo,
es demasiado para tolerarse
sin llorar, vomitar
o apedrear algo.
El dialéctico enredo de vacíos y absolutos que tengo pintados en la piel que llevo a cuestas... Mezcla de sangres, ritmos y vidas opuestas-combinadas.
A mi me tiemblan
Me duele el ego,