
las manos, la voz y los puños.
Pienso el miedo
y mastico la furia
-la propia y la ajena-.
Mientras tanto,
cae la noche,
la masacre de un pueblo,
el miedo inmortal,
la muerte lenta,
el autoritarismo.
El dialéctico enredo de vacíos y absolutos que tengo pintados en la piel que llevo a cuestas... Mezcla de sangres, ritmos y vidas opuestas-combinadas.